Sanar las heridas-Kintsugi

La vida, algunas personas y ciertos sucesos nos dañan y generan heridas que nos marcan. Pero ¿qué hacemos con esas heridas? 

 

El kintsugi es una técnica japonesa, todo un arte, en el que para arreglar la cerámica rota se utiliza laca Urushi y polvo de oro, plata o estaño. Pero no intenta arreglar los defectos, perfeccionarlos ni taparlos, sino que vuelve a convertir la pieza rota en algo completo. Las roturas y reparaciones se evidencian, porque ponen de manifiesto la historia y transformación del objeto, y son dignas de contarse, de incorporarse, en lugar de ocultarse. Le hacen ser un objeto único.

Cada pieza se repara desde el compromiso con el trabajo manual, es un proceso minucioso y lento, es lo que garantiza su cohesión y durabilidad, su resistencia. Con esta técnica se transforma estéticamente la pieza reparada dándole un valor nuevo, convirtiéndose en una obra de arte muy valiosa, exquisita, cuidada y resistente. 

 

Es importante reconocer las heridas que tenemos, pero no quedarnos sólo ahí y ser rehenes de nuestro pasado. Esta técnica nos muestra que es necesario aprender a sanarlas con dedicación, paciencia y cariño, realizando un trabajo interior de reparación y aceptación. Las heridas, bien tratadas, nos hacen más fuertes aún.